Por supuesto, el
sexo anal
no es la
práctica sexual
más fácil de realizar para una
mujer. Sin
embargo, con algo de práctica, los instrumentos
adecuados y cuidado por parte de tu
pareja, el
sexo anal puede
llevar al séptimo cielo, a un
orgasmo totalmente
diferente al
orgasmo vaginal
y que muchas mujeres califican como el
clímax
total.
Sin embargo, lo primero que debes hacer para disfrutar del sexo anal es quitarte los tabúes de encima. Puede ser que el sexo anal te cree conflicto, pero en realidad no tiene por qué ser doloroso si sabes cómo hacerlo.

El sexo anal se refiere al hecho de
que el ano sea penetrado. Para nosotras, mujeres, el
sexo anal todavía es un tema complicado dentro y
fuera del dormitorio. De todo el espectro de temas
sobre sexo y sexualidad de los que hablamos con
nuestras amigas, el sexo anal es todavía uno de los
temas tabús, ¿por qué?
Es normal que sea así ya que durante muchos, muchos
años es una de las prácticas sexuales que se
atribuía sólo a homosexuales, incluso la Iglesia
Católica hablaba del sexo anal como algo "contra
natura" ya que no cumple con la máxima de la
reproducción. Incluso, hay quien considera que el
sexo anal no te hace perder la virginidad porque no
hay penetración vaginal.
Sin embargo, hoy en día las cosas han cambiado, el
sexo anal es tan normal como cualquier otra de las
posturas del kamasutra.
Es lógico que te pongas nerviosa si es tu primera
vez en sexo anal, también tu chico, incluso si ya lo
habéis practicado en otras ocasiones. Por eso, te
damos los 5 consejos de oro para que tus primeras
experiencias sean placenteras. ¡Adelante!:

Relajación
Los dos tenéis que estar seguros de que os apetece
hacerlo, si esto es así estaréis más relajados,
ahora, si uno de los dos no está por la labor ¡apaga
y vámonos! Intenta que los preliminares antes de
comenzar la relación sexual se alarguen hasta que
estéis los dos muy excitados.
Excitación
Si estáis excitados vuestra libido subirá y
también las ganas de probar nuevas experiencias.
Pídele a tu chico que te toque ahí dónde más te
gusta o, al contrario, puedes preguntarle qué quiere
que le hagas para que alcance una erección de esas
que son "irreversibles" Lo importante es que él esté
a tope y que tú estés bien lubricada.

Caricias
Para que el sexo anal no sea doloroso, acaríciate el
ano poco a poco o dile a tu pareja que lo haga, con
mucha delicadeza introduce poco a poco un dedito en
el ano, mientras, por ejemplo, puedes acariciarte el
clítoris para no dejar que baje tu excitación.
Cuando tu pareja o tú misma consigas introducir un
dedito en el ano haz que las caricias en esta zona
se confundan con el pene de tu chico, ¡estas a
punto!
Penetración
Introduce muy despacito su pene en tu ano, no tengas
prisa ¡el tiempo es tuyo! Lo importante, sobre todo,
es tener paciencia y juguetear con las caricias, con
tu lubricación vaginal y tu clítoris para que estés
tan excitada que no se te quiten las ganas de seguir
intentándolo. Si ves que te duele aplica un poco de
lubricante en el ano o en su pene para que la
penetración sea suave y placentera.

Orgasmo anal
Una vez dentro empezarás a sentirte cada vez más y
más excitada, lo importante es que tú controles la
penetración con el ritmo e intensidad que más te
gusten. Así podrás alcanzar el clímax y disfrutar de
un orgasmo anal placentero. El orgasmo anal, como te
decíamos en otro momento es uno de los más intensos
por la cantidad de nervios que se alojan en la zona.
Hay mujeres que dicen que pierden, incluso, el
control de su cuerpo y notan como todos sus músculos
vaginales y anales se contraen, proporcionando a tu
pareja un placer que sólo el sexo anal puede
provocar.
Algunas de las
mujeres que practican el sexo anal con
cierta asiduidad (el 45% según algunos estudios, el
65% según otros), hablan de
orgasmos sorprendentes, ya que la sensación
se extiende a todo el cuerpo y es, como comenta una
de ellas “tan diferente que te sacude por dentro”.

En resumen, lo más importante es estar tranquila,
saber que quieres hacerlo, tener paciencia para que
la mente no te juegue una mala pasada y tener a mano
siempre un bote de lubricante femenino, si a eso le
unes caricias, besos con lengua, frases picantes y
jugueteo ¡seguro que te será mucho más fácil!

