Los especialistas armaron un
ranking que refleja las mayores preocupaciones sexuales de los
argentinos. Pero también dejaron un mensaje tranquilizador en
cuanto a la efectividad de los tratamientos. Pueden comprender
diversos recursos que incluyen lecturas informativas, actividad
física, ejercicios en pareja, medicamentos, programación
neurolingüística y hasta sugestión hipnótica.
1. Disfunción eréctil
Popularmente llamada "impotencia", es la incapacidad para lograr
o mantener la erección. Según el sexólogo León Gindín, afecta al
20% de los hombres. Edad promedio de los que consultan: 55 años.
Gindín explica que puede haber otros factores asociados:
diabetes, hipertensión, colesterol elevado, sobrepeso,
alcoholismo. Y remarca que "a veces es un centinela de una
enfermedad cardiovascular". Para Isabel Boschi, de la Federación
Sexológica Argentina, "en la mayoría de los casos no hay causas
orgánicas. Los hombres llegan a la consulta con un sexólogo tras
ser derivados por el urólogo. Puede que nunca hayan conseguido
una erección o que la pierdan, tanto antes como durante la
penetración. Nuestra tarea es enseñarles técnicas de relajación
y ejercicios para mantener la erección. Los hombres mayores de
45 años pueden tener dos contras: los reflejos más lentos y la
rutina, porque tal vez no encuentran el mismo estímulo que si
estuvieran con una pareja novedosa. Se recomienda que la mujer
estimule los genitales del hombre". Beatriz Literat, ginecóloga
del Durand, agrega: "El tratamiento requiere medicación oral
(tipo Viagra) y una terapia sexual de pareja".
2. Eyaculación precoz
Es la imposibilidad voluntaria para decidir el momento de la
eyaculación. Provoca un gran malestar personal. Según el
psiquiatra Adrián Sapetti, la edad de consulta oscila entre los
18 y los 40 años. El tratamiento propuesto es con medicamentos,
en general antidepresivos, que tienen el efecto de retardar,
bloquear o incluso anular la eyaculación. Para Literat, las
últimas estadísticas indican que afecta del 15% al 20% de la
población masculina. Y que la mitad de los hombres, en algún
momento de su vida, sufrió este trastorno y más de una vez.
"Antes, cuando las mujeres no demandaban placer sexual, la
eyaculación precoz pasaba inadvertida. Hoy en día, en que hay
más experiencia sexual en mujeres, el problema se hace más
evidente y las causas se acentúan, es la famosa ansiedad por el
desempeño. La eyaculación precoz es un trastorno de aprendizaje
sexual, lo que indica que incluso hoy, que todos parecen estar
''de vuelta'' con el tema, no hay un buen aprendizaje. Un
tratamiento dura como máximo dos meses. Y sin embargo los
pacientes consultan después de dos, tres o cinco años de
padecimiento y muchas veces porque su pareja les dio el
ultimátum", asegura Literat.
3. Falta de deseo en varones
Sapetti enumera causas: "Estrés, depresión, trastornos de
ansiedad y caída hormonal". Para Boschi, "la gente está pasada
de cansancio por el trabajo mal pago y con gran exigencia
profesional. Si a esto se le suma el clima social y la
inseguridad, la gente cuando llega a su casa sólo quiere
descansar. El deseo se puede recuperar, pero hay que trabajar
para lograrlo. El primer paso es charlar con la pareja para ver
qué esta pasando. El segundo es imponerse un horario sagrado
para estar a solas y, ese día, mandar a los chicos a dormir a
otro lado. Así, y de a poco, la pareja puede generar una buena
intimidad emocional, psicológica y sexual".
4. Falta de deseo en mujeres
Para Gindín, "se da en el 30 % de las mujeres. Puede deberse a
conflictos de relación. Influyen negativamente las fantasías
sobre lo que debería ser el sexo, una imagen corporal pobre,
baja autoestima, falta de intimidad y confianza en la pareja".
Según Literat, también puede deberse a "la disminución de
hormonas, al hipotiroidismo, diabetes, insuficiencia hepática o
renal, o estrés. El tratamiento es combinado, farmacológico y
sexológico".
5. Anorgasmia en mujeres
Para Adrián Helien, sexólogo del Hospital Durand, "puede ser
primaria (nunca se tuvo) o situacional (se sufre a veces).
Depende del funcionamiento de los nervios y arterias que van al
clítoris y la pelvis. El diagnóstico se hace con una ecografía
que permite ver el funcionamiento de las estructuras vasculares
y medir su competencia. También puede deberse a la disfunción
eréctil o eyaculatoria de la pareja, o a una inadecuada técnica
sexual. El tratamiento es con remedios y terapia sexológica
específica". Según Boschi, "la mayoría consulta porque logra el
orgasmo a través de sexo oral o caricias en sus genitales pero
no con penetración".
6. Tamaño del pene
"Casi siempre la consulta es por otro tema y surge la inquietud
por el tamaño. Lo normal es que el que consulta ya se haya
medido en su casa. En el 99,9% de los casos es de tamaño normal
(entre 10 y 20 centímetros). El problema es que en el imaginario
masculino una mayor dimensión da más placer al poseedor y la
pareja", dice Helien. Para Sapetti, "la media es 14 centímetros.
Un micropene es cuando en erección no llega a 4 centímetros".
7. Falta de información
"Hay hombres y mujeres que son casi analfabetos en lo sexual, ya
que desconocen lo que necesitan para excitarse, que los toquen o
acaricien. Muchos no saben que la respuesta sexual cambia con el
tiempo y que se necesitan más estímulos. Un varón de 60 años no
debe alarmarse si no logra una erección fácil. Tampoco debe
preocuparse una mujer a esa edad que no logra lubricarse como
cuando era más joven. Se recomiendan más caricias y más
prolongadas", dice Helien.
8. Fobias
"El rasgo de una fobia sexual es el temor persistente, asociado
al deseo compulsivo de evitar sensaciones o experiencias
sexuales, y que el individuo reconoce como irracional. Los
fóbicos pueden no soportar los genitales, las secreciones y
olores genitales, penetrar o ser penetrados, el orgasmo, ser
vistos desnudos, el beso, la masturbación, el embarazo, el sexo
oral. Hay quienes lo evitan por completo y son vírgenes toda la
vida. El tratamiento es en etapas: puede ser psicoterapéutico,
sexológico o con psicofármacos", dice Sapetti.
9. Dispareumia: dolor coital
"La dispareumia es el dolor coital. Por lo general, y cuando no
se trata de cuestiones orgánicas, se la asocia con el vaginismo,
que es la contracción involuntaria de los músculos que rodean la
entrada de la vagina y que impiden la entrada del pene o incluso
de un dedo. En la consulta, a las pacientes se les enseña a
relajar sus músculos. También, y con la ayuda de sus dedos y de
unos tutores plásticos, se les enseña a lograr una distensión
progresiva de esa zona", explica Boschi.
10. Matrimonio no consumado
"Son parejas que no logran tener relaciones coitales.
Generalmente, en los hombres es por eyaculación precoz,
disfunción eréctil o fobias. Esto a veces no impide que aunque
no haya coito disfruten de una vida sexual rica", dice Helien.
Para Literat, la causa más frecuente en mujeres es el vaginismo
(contracción involuntaria de los músculos vaginales al momento
de la penetración) y es por una fobia, una secuela de abuso o
conflicto de identidad".